Hola, soy Óscar
Nunca soñé con ser fotógrafo. La vida me llevó hasta las bodas y allí descubrí algo que nunca habría imaginado: me encantan.
Soy padre, y quizá por eso hay momentos que vivo de una manera diferente. Ver a una novia caminar del brazo de su padre me hace pensar en mi propia hija. Y siempre busco esa fotografía con los abuelos, porque los míos fueron una parte enorme de mi infancia y sé lo mucho que puede llegar a significar esa imagen con el paso de los años.
También soy el que canta durante el cóctel, baila en la fiesta y disfruta de una buena banda en directo como uno más de los invitados. Me encantan los grupos grandes de amigos, las bodas con personalidad y esas que terminan convirtiéndose en una fiesta increíble.
Quizá por eso nunca siento que simplemente voy a una boda a hacer fotografías.
Estoy allí para vivirla con vosotros, para aportar todo lo que pueda y poner toda mi experiencia al servicio de un día que no volverá a repetirse.
Vosotros preocuparos de vivir la boda, yo me preocuparé de que podáis recordarla para siempre.
Mi forma de trabajar es muy sencilla...
Quiero que disfrutéis de vuestra boda.
Que paséis tiempo con la gente que queréis.
Que brindéis, bailéis y os olvidéis de que llevo una cámara.
Durante la mayor parte del día, simplemente estaré ahí, observando y fotografiando todo tal y como sucede.
Y cuando haga falta, intervendré. Os propondré algo, os daré alguna indicación y crearemos fotografías bonitas de una forma natural.
Sin prisas.
Sin complicaciones.
Sin convertir vuestra boda en una sesión de fotos.
conoce al otro fotógrafo
Él es Jorge
Jorge es otra pieza fundamental de CASTIZZO. Mi segundo fotógrafo y, en muchas ocasiones, el fotógrafo principal.
Nos conocimos hace años y conectamos desde el primer momento. Enseguida supimos que aquello podía funcionar.
Trabajamos de la misma manera, compartimos la misma forma de entender las bodas y me siento increíblemente afortunado de tenerle a mi lado.
Lo que de verdad importa
Esta es una página «Sobre mí», pero la verdad es que yo no sería quien soy sin ellos.
No voy a extenderme demasiado hablando de mis hijos. Cualquier cosa buena que pudiera decir sobre ellos se quedaría corta.
Prefiero hablaros de Iris, mi mujer.
Ya que esta es una web de bodas, creo que se merece un lugar especial aquí. Elegirla fue la mejor decisión que he tomado en mi vida. Nos elegimos cada día e intentamos ser buenos padres sin olvidarnos, por encima de todo, de seguir siendo una buena pareja.
Algún día nuestros hijos harán sus propias vidas y nosotros seguiremos caminando juntos por la nuestra.
Supongo que por eso me gustan tanto las bodas.
Porque más allá de la fiesta, las flores o el vestido, celebran una de las decisiones más importantes que tomaréis en vuestra vida: elegir a la persona con la que queréis compartirla.
Y creo sinceramente que una decisión así merece una celebración por todo lo alto.
FAQ
 
¿Nos vas a hacer posar?
Una boda no es una sesión de fotos. Es un día para vivirlo al máximo. Pero siempre hay 15 minutos antes del cóctel en los que podemos escaparnos y hacer unas cuantas fotos bonitas solo para vosotros.
No nos gusta mucho hacernos fotos, es un problema?
Al contrario.
La mayoría de las parejas que fotografío me dicen exactamente lo mismo.
Mi trabajo no es convertiros en modelos. Es crear un ambiente en el que os olvidéis de la cámara y, cuando haga falta, daros las indicaciones justas para que todo resulte natural.
¿Cuanto tiempo dedicaremos a la sesión de pareja?
El que queráis. Es vuestra boda, así que vosotros decidís.
Siempre recomiendo dedicar unos 15 minutos. Es tiempo más que suficiente para hacer una sesión de pareja bonita.
¿Pasa algo si nuestra boda no es la "típica"?
Me encanta fotografiar bodas de diferentes culturas y religiones. Es algo que me enriquece muchísimo a nivel personal y, al final, el significado de ese día siempre es el mismo: unir a dos personas que se quieren.