Hola, soy Óscar

 

Nunca soñé con ser fotógrafo. No vais a leer aquí la típica historia de alguien que nació con una cámara en la mano porque, sencillamente, no sería verdad.


Lo cierto es que la vida me llevó hasta las bodas y descubrí algo que no esperaba.


Son una pasada.


Soy padre y hay momentos que me emocionan especialmente. Y cuando digo que me emocionan, no es una manera de hablar. Vuestros invitados verán cómo se me cae alguna lágrima en algún momento del día.


Cada vez que veo a una novia del brazo de su padre, no puedo evitar pensar en mi hija el día de su boda. Los first look con los padres me siguen poniendo un nudo en la garganta por exactamente el mismo motivo.


Busco constantemente esa fotografía de mis parejas con sus abuelos. Creo que esto me viene de cuando era niño. Pasé gran parte de mi infancia con los míos y ya no están. Les quería muchísimo y sé el valor que puede tener una fotografía así con el paso del tiempo.


También soy esa persona que se sabe todas las canciones y las canta a grito pelao' en los cócteles y las barras libres. No te extrañe verme marcando unos pasos de salsa a las tantas de la madrugada o disfrutando como un niño de una buena banda en directo.


Alucino con los grupos grandes de amigos y las que llegan a liar. Me encantan las bodas con personalidad, las que se hacen a vuestra manera y las que terminan siendo una gran fiesta.


Y creo que esa es la razón por la que sigo disfrutando tanto de este trabajo y nunca me pesa.


No voy a vuestra boda simplemente para hacer fotografías.


Voy a vivirla con vosotros, a sumar en lo que pueda y a poner toda mi experiencia al servicio de un día que no se repetirá jamás.


Las fotografías vendrán después. Pero primero, hay que vivir la boda.


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EN SUS PROPIAS PALABRAS

Sin ninguna duda, la mejor elección. Cercano, fácil trabajar con él y un auténtico profesional. Le propusimos hacer una sesión postboda en mi ciudad, Lisboa, y no pudo salir mejor. Mil gracias por todo.

Marta & Luis

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EN SUS PROPIAS PALABRAS

Recomendaríamos a Óscar una y mil veces. Trabajamos en el sector audiovisual y teníamos muy claro lo que buscábamos: unas fotos  de calidad, naturales, modernas y con estilo. El resultado fue exactamente lo que habíamos imaginado.

Rocío & Jorge

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EN SUS PROPIAS PALABRAS

Fue un placer tener a Óscar con nosotros en un día tan importante. Nos hizo sentir muy cómodos en todo momento y no podríamos estar más felices con el resultado. Tanto nuestra familia como nuestros amigos nos comentaron lo bien que conectó con todo el mundo. Mil gracias por todo.

Tesa & manu

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EN SUS PROPIAS PALABRAS

Un enfoque más actual, sin perder ese toque clásico que hace que las fotos envejezcan bien. El día de la boda nos hizo sentir muy cómodos (y eso que no estamos acostumbrados a posar) y, la mayor parte del tiempo, nos olvidamos de que llevaba una cámara.

Laura & max

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EN SUS PROPIAS PALABRAS

Hicimos una sesión preboda con Óscar porque queríamos sentirnos más cómodos delante de la cámara y fue una de las mejores decisiones que tomamos. El día de la boda todo salió de forma natural y nos olvidamos por completo de las fotos. Volveríamos a elegirle sin dudarlo.

Alba & shoghi

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Mi manera de trabajar es muy sencilla...


Quiero que disfrutéis de vuestra boda.

Que estéis con vuestra gente.

Que brindéis, bailéis y os olvidéis de que llevo una cámara.

La mayor parte del día simplemente estaré ahí, observando y documentando lo que ocurra.

Y cuando haga falta, os echaré una mano. Os propondré algo, os guiaré un poco y crearemos fotografías bonitas de una forma natural.


Sin prisas.

Sin complicaciones.

Sin convertir vuestra boda en una sesión de fotos.

LO QUE IMPORTA DE VERDAD



Esto es un "sobre mí", pero la verdad es que no sería quien soy sin ellos.

No me voy a extender mucho hablando de mis hijos. Todo lo bueno que pueda decir de ellos se quedaría corto.

Prefiero hablaros de Iris, mi mujer.

Siendo una web de bodas, creo que merece un lugar especial. Ha sido el mayor acierto de mi vida. Nos elegimos cada día y procuramos esforzarnos al máximo por ser buenos padres y, sobre todo, seguir siendo una buena pareja.

Algún día nuestros hijos harán su propia vida y nosotros seguiremos caminando juntos.

Supongo que por eso las bodas me gustan tanto.

Porque, más allá de la fiesta, las flores o el vestido, celebran una de las decisiones más importantes que vais a tomar jamás: elegir a la persona con la que queréis compartir la vida.

Y creo, de verdad, que una decisión así merece celebrarse por todo lo alto.

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Ahora me toca conoceros a vosotros.